Jaque a la mente con el corazón

rumbo a empoderarte

Este conmovedor libro muestra una manera de sobrellevar unos hechos graves con la ilusión y la belleza poética. El narrador, con alta carga de ternura y humanidad, muestra la relación de una familia que tras un trágico accidente sufre por la muerte de la madre.

A través de cuentos conectados con historias relacionadas con la mar se transmite el ingenio del padre que, con presencia plena, procura levantar el ánimo de su hija.

Mediante reflexiones y frescos diálogos se explica una nueva forma de apreciar el ajedrez como juego para gestionar los conflictos con resiliencia emocional.

Suficiente para amar

Es un libro para navegar y dejarse llevar. Con olas de palabras y juegos, pero también con sentimientos y preocupaciones. El autor nos invita a interpelarlos, a observar lo que hemos sentido, a respirar.

Se trata de un libro que te habla a ti, lector. Dándote herramientas valiosas como el método PESAR y también dibujos y juegos para trabajar con toda la familia.

Suficiente para amar es una historia que navega siendo acariciada por una pacífica brisa.

Mientras salpicaba y jugaba con la espuma del mar, el Capitán charlaba con su velero pues era su único compañero.

Preguntó el Capitán: «¿Dónde estará un mundo mejor?»

Él mismo se respondió: «Si no es el Primer ni el Tercer Mundo; ¿debería ser el Segundo?»

Segundo a segundo el Capitán ya no quería vivir en el Primer Mundo, le daba igual llegar el primero pues lo importante es saber llegar. Respiró profundo llenando el abdomen y dejó paso al sonido del silencio que llevaba un mensaje hasta el horizonte. Rápido caminó de popa a proa y muy despacio se dirigió de nuevo a la popa del velero. Con su mirada buscó la estela en el mar, que había dejado a su paso el velero, extendió sus brazos y dejo volar un suspiro que liberaba al pasado.

Marco puso su velero a son de mar, estribando y trincando el aprendizaje de su apasionante singladura. Sopló las velas y se dispuso a dirigir la caña del timón a un rumbo amar adentro.

Mirando a la Rosa de los Vientos comprendió que lo importante no es saber de dónde se viene, sino que es mejor saber por dónde se va a un mundo mejor.